El calor sofocante no es amigo de los pies, además con el uso de calzado abierto la exposición del pie al aire y el calor hace que seamos más propensos a problemas como ampollas, sudoración excesiva, talones agrietados y otras patologías.

Es importante prestar especial atención a la hidratación de nuestros pies, las cremas en sí no hidratan sino que su función es retener el agua de la piel del pie, es por ello que su uso ideal es justo antes de salir a la calle, cuando van a estar en contacto con el sol y el aire, no por la noche como solemos hacer.

Es aconsejable usar una crema específica de pies, ya que la crema corporal es casi como no ponernos nada.

Además de hidratar el pie por fuera, es importante realizar una correcta hidratación por dentro, el consumo de dos litros de agua al día y una alimentación sana y balanceada rica en productos que contengan vitamina A, ayudará a mantener una piel saludable.

Evitar calzado fabricado en polipiel y optar mejor por un calzado transpirable para evitar el sudor y el mal olor.

 

Categorías: salud

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